Por Mariana Saucedo
“Yo estoy aquí para defenderlos, para dar mi vida a cambio de la suya” afirmó Claudia Alvarado, policía preventiva de la Delegación Magdalena Contreras durante una entrevista realizada el pasado viernes 31 de octubre de 2008. El propósito de dicha entrevista fue poder conocer la rutina diaria de un policía durante su jornada laboral. Después de esperar a su “pareja” de patrulla (o mejor dicho a su unidad) por más de cuarenta minutos, procedimos a acompañarla a su ronda de patrullaje nocturno. Sin embargo, al subirnos a la patrulla, descubrimos que ésta se encontraba en condiciones deplorables; además de que durante el recorrido, la patrulla se descompuso dos veces en medio del tráfico citadino.

Claudia Alvarado López, Policía Preventiva
“Tenemos nuestras balas contadas. Nosotros no podemos dispararle a nuestro agresor a menos de que ellos nos disparen primero, y si algo llega a pasar, a la que meten al reclusorio es a mí […] Aunque suene feo, pero ahora si que la rata está más cuidada que nosotros” comentó Claudia al preguntarle acerca de alguna de sus limitaciones en su trabajo. Observando esto, y entrando en profundidad en el tema, cabe hacernos algunas preguntas esenciales: ¿cómo se espera que la policía en México sea eficiente cuando trabaja bajo estas condiciones?. ¿Es éste el verdadero problema? ¿Qué factores influyen en este organismo? …Como podemos ver, la problemática es mucho más complicada de lo que parece a simple vista; sin embargo, el tratar de encontrar una respuesta o una posible solución lo es todavía más.



